Creo que muchos aprenderán la lección a la hora de elegir a un representante para las siguientes generaciones de Eurovisión.
De echo el pollo era de los que más llamaba la atención y………le llenaron el culo de relleno y se lo comieron. MMMMMM.
De haber sido Rodolfo Chiquilicutre un animal también se lo habrían zampado de un bocado.
Eurovisión es serio y no un espectáculo, salvo que sea un caso excepcional, y éste año no fue así.
Veremos qué nos encontramos el año que viene.